jueves, 7 de febrero de 2013

Gastón L’ Amour. Microanálisis de su obra.

por Michel Enrique Hernández Macías

Poeta, ensayista, cronista, y todo adjetivo literario existente, fueron algunos de los papeles ejecutados por el húngaro nacido en Suecia y de padres franceses Gastón L’ Amour. Desde muy temprana edad Gastón empezó a mamar los pechos de esa mujer llamada literatura, hecho que no sorprendió a nadie, puesto que desde pequeño el potencial literario que se percibía en él daba esperanzas de que fuese un portentoso escritor. Entre sus obras más reconocidas están  Y de cómo nos contagiamos el sida, café cortado y mala leche (parte de su obra poética); Madame mademoiselle, Deliciosas tardes de ocaso y Oda a las obras de orgías (sus novelas más reconocidas). Gastón no transgredió los cánones como muchos de sus contemporáneos, (cabe mencionar el pleito con Ramboud, quien dijo “L’ Amour es tan clásico que es clásico que nunca aparezca en los clásicos de la literatura”). Fiel a su estilo, L’ Amour nunca fue partidario del verso complejo ni de la narrativa existencial; ejemplo claro de su estilo lo encontramos en el poema “Virgen ínfima”, contenido en la obra  Y de como nos contagiamos el sida; el poema versa así:

Mujer prominente, no eres verso elocuente
Incongruente es tu ser que niega mi existir
Puesto que tú también deseas sentir
El elixir de este ingrato canalla
Que es preso de tu alma virgen y púdica
Pero ¡oh justicia infinita! Niegas placer
A tu cierva divina, cuyo ínfimo desdén
Priva de elocuencia al hombre certero
Pero esa virgen en mi lecho será cordero
Del sacrificio ninfómano, de cuya prisión
Jamás saldrá, en la cama por la eternidad vivirá.

Podemos leer en el poema que Gastón, en su primer libro de obra poética, plasmó el sentir de un hombre solitario deseando tener a la mujer inalcanzable. Enfermo y viejo con  sendos problemas mentales, el autor fenece a principios del siglo XV… dejando un breve pero peculiar legado literario
                                                               …..
―¿Qué clase de mierda es esta?- pregunta el editor enfadado
―El principio de mi próxima novela señor.
―¿Pero qué jodidos es esto?, ¿una biografía, un ensayo, un tonto esfuerzo por imitar Pálido Fuego o  acaso es el próximo papel de baño que usaré?, ponte a leer los detectives salvajes, Cortázar o ¡qué sé yo!, hasta Sabina hace mejor poesía que esto. Pero seré benévolo contigo, tu ínfima historia la publicaré en un blog… siéntete agradecido.

Y es así como empecé a ser blogger.

Valentín ha muerto.



Por: Lorena  Rojas

Yo amo, tú amas, él ama, nosotros amamos, vosotros amáis, ellos aman. Ojalá no fuese conjugación sino realidad.

Mario Benedetti.

Valentín ha muerto.
La noche huye primero,
su belleza cósmica se diluye entre tinta roja y diamantina.
Lloran las flores el recuerdo de quien las amó libremente,
por su esencia, no presencia.

La dignidad se suicida frente a los niños,
los osos limpian a la escena del crimen.
Besos devaluados bajo el atardecer de 14 kilates,
Aplastados, sofocados.

La amargura cruzó la calle bajo una botarga de corazón,
-No es hipocresía, es prudencia- susurró la traición.
Las postales confían en sus alas falsas,
Valentín 
         les
             creyó
                   y 
                     cayeron 
                             juntos.

Juntos por defecto, no hubo afecto.

El amor se viste de puta para poder vivir…
Los transeúntes le pagan al menor precio.

Valentín ha muerto.

Un niño en pañales se mofa de todos…
El amor humillado se vende y llora,
La gente festeja su desdicha.








Mis errores hoy son tus kilómetros



A Danny Rodríguez, 
asesinada por marica y pendeja

Y diré las palabras que se dicen, y comeré las cosas que se comen, y soñaré las cosas que se sueñan, y sé muy bien que no estarás.

Julio Cortázar


Un día no voy aguantar más noches así,
entonces marcaré número por número
hundiendo los botones como si fueran gusanos.
Usaré cada yema sin estoicismo
como un vago entre tu móvil y el mío,
como cuando la ciudad era pequeña al lado de tus pasos,
y tus pasos eran enormes al lado de mí.

Una soledad, otra luz verde descompuesta,
            un “qué sé yo”
            en sabe qué pueblo abandonado por Dios.
Ahí, donde estés, trémula caminata sin retorno,
habrá quien cuente las mismas migas,
las mismas bombillas,
pero no los mismos gestos textuales.

Ahí, donde estés, lánguida herida,
habrá quien me olvide
pero también
            quien
                    me recuerde;
habrá quien quiera volver
y quien se
            aferre
a un presente mitad sintético,
mitad mitad, mitad de la mitad.

Mientras tanto,
yo caeré en un a
                        b
                        i
                        s
                        m
                        o
lleno de tan vacío.
Te vaciaré mis días previos tan tuyos
y la aurora boreal ya no estará en tu nuca.

Y un día, cualquiera, el que sea,
1°, treinta y uno, 25
o 3 - 1 de octubre del año pasado,
no importa,
ese día, tarde, o noche, partiré las grietas de mis pies
en busca de tus síntomas herméticos,
con esa idea de ser tú.
Aunque seguro me romperás con tan sólo parpadear un par de veces,
con el desdén de tus m an os
o los residuos que casi mueren desnutridos.

Y mi glotis será una bomba de tiempo,
y el tiempo nos dará hospedaje entre sus paladares.

Mi yugular será la cuerda con que saltes;
1 dos 3 cuatro y el único temor será volver sin ti.

Porque incluso allá, donde te escondes de ti misma,
no estás tan lejos.

miércoles, 6 de febrero de 2013

Sangre que pesa

por Gabriela Arredondo

Recientemente, me dispuse a cuestionar la fuerza de la lengua inglés en el género musical del Rock, no es que reniegue, claro está que el Rock en su mayoría son bandas de países donde se habla esta lengua, además de la influencia que ha tenido a lo largo de la historia de esta música, bastante estúpida e impertinente sería una renegación de éste tipo.

Así bien, es de sobra saber que éste género sufrió un desarrollo algo extraño, me refiero a que fue producido por una raza oprimida, no de origen americana, la cual tomó un medio de expresión bastante importante para que se gestaran los inicios del Rock. Es decir, los negros que fueron ahogados en América, traídos de Europa para fines esclavizantes. Pero, ¿son reconocidos por ello, actualmente?

Si tomamos en cuenta otros aspectos, podemos decir también que el Rock se dio en Norteamérica, bien como símbolo de protesta, bien como expresión urbana. Pero, no olvidemos lo europeizados que estamos en muchos aspectos desde que se dio la revolución industrial. Ciencia, tecnología y hasta ideas filosóficas nos aplastan masivamente al punto de reconocernos como camada  abandonada de españoles, y bien es cierto pero más que hijos de españoles también somos hijos de quienes los españoles llamaban “barbaros”, somos  “hijos de la calle”, de los que aprendieron a sufrir.  Así mismo, los negros pudieron alcanzar a dar ese toque en lo más sensible de la expresión, ya que, como se sabe el Rock se dio por un blues muy desgarrante, oscuro, denso. Sin embargo, ¿acaso le importa eso a las bandas inglesas? En verdad, ¿estamos tan europeizados para no darnos cuenta de lo que han hecho las sangres más rojas de este planeta? Es de ponerse a pensar verdaderamente la influencia que tiene Europa en América, porque como ejemplo podemos ver que se reconocen más grupos norteamericanos, ingleses, alemanes en este género. A tal punto que podemos llegar a olvidar que el Rock se dio gracias a los negros. Y no solo ellos, también están las bandas latinas que “pegan poco” por no tener en sí una producción más original ya que muchas veces se encuentra bastante sometida a influencias europeas o bien norteamericanas, más por fuerza, ya que de éste modo se piensa erróneamente que se sigue estrictamente un género, que por expresión puramente pasional como realmente hicieron los negros.

Pero, vamos, no todas las mejores bandas del género del Rock y el metal están conformadas solo por europeos, tal vez norteamericanos sí, pero en ese caso ¿son puramente descendientes de ingleses? Basta con echar un ojo a bandas como Sepultura o Slayer, la mitad de sus integrantes son hispanos llevados a los Estados Unidos por necesidades. De ahí que adoptan el inglés para su música. No vamos a ignorar que las influencias que ellos mismos tuvieron son bandas norteamericanas y  europeas, no obstante no se preocupaban por seguir el mismo género de las bandas que admiraban, sino que tuvieron que pasar por producciones rudimentarias para madurar su propio estilo de música, y de esa forma personalizar sus propias técnicas.

En este sentido, si peculiarmente hablamos de las personalidades de estas bandas, no concluiremos en pensar que tenemos a unos sex symbol como lo fue en su tiempo Jim Morrison. Concluiremos en observar solo a buenos músicos y a excelentes emisores e intérpretes de producciones musicales no convencionales. Pero, a una manera verdaderamente profunda, basta con mirar  una fotografía de Tom Araya en una entrevista con Noisecreep de AOL, para quedar fascinado con la fuerza de la mirada que emana ese rostro de facciones pulcramente americanas. Es realmente inevitable no ignorar el peso que causa esa faz latina. Pareciese como si fuera visible el pulso de su sangre a simple vista, y que cada pulso fuera el ritmo salvaje de tambores que solo las sangres latinoamericanas son capaces de cargar. Es decir, que el mejor efecto producido de una larga observación de ésta deleitante fotografía evoca los dolores de una combinación inimaginable de razas: el fuego en la sangre, la carne pasional, la valoración no superficial en un rostro no prototípico como el que refleja el autor de Season in the abyss. Y así, ¿cómo no me atrevo a cuestionar mil y una veces: qué habría sido de aquellas bandas, cuyas raíces prescindieron de la sangre latinoamericana, sin un delicioso toque de furor latino?

La Golondrina y el Sol

por Jessica Alvarado Acosta

Después del séptimo día, cuando Dios concluyó la creación del mundo y de todo lo que nos rodea, y después de haber creado a Adán y de éste a Eva; aquella creatura que lo complementara, y después de que éstos, los primeros hombres probaran del fruto que les era prohibido, y después de haber sido desterrados del paraíso, Dios, cansado, consternado y hasta algo decepcionado, decidió dar una vuelta por el mundo terrenal. Descalzo comenzó a caminar.

   Inquieto, observaba el lienzo que él mismo creó; era sublime, simplemente impresionante la manera en cómo pasó, de una hoja en blanco, a un retablo lleno de color y sin ningún espacio por llenar. Sin embargo, en ese lugar hacía falta lo más importante: el motivo de su existencia. Un motivo verdadero que tuviera el poder para reponer la desobediencia de Adán y Eva.

   De pronto, hubo algo que llamó enormemente se atención: una golondrina que estaba parada sobre una piedra grande y empinada, observaba fijamente el cielo; volaba tan alto, regresaba y volvía a emprender el vuelo. No despegaba los ojos del cielo. Dios, lleno de curiosidad, se acercó y observando el recorrido de la golondrina, se percató del motivo de la insistencia de su vuelo: permanecer cerca del sol y contemplarlo. La miró por un largo rato y ésta hacia exactamente lo mismo, y al percatarse de la exactitud de los movimientos del ave, y de su peculiar objetivo, llegó a la conclusión (esto también porque conoce a la perfección sus propias creaciones) de que la golondrina estaba enamorada; irreverentemente enamorada del sol. ¿Cómo detenerla?, ¿cómo desmentirla?, si la perfección de su vuelo, su altura, sus movimientos, lo decían todo.

   Fue entonces que se le ocurrió una idea para acercar a aquella ave al amor, y así, pudiera darle un sentido más profundo al perfecto Edén, que ahora se encontraba solo y vacío de la creación tan única y especial como lo fue la del hombre y la mujer. Se acercó a la golondrina y le planteó la posibilidad de que pudiera enamorarse de verdad, hacerlo con la misma devoción con que creía amar al sol, y dar frutos de este amor cuando así tuviera que suceder.

   Reunió a todas las aves de cada especie y les pidió que le hicieran saber al ave de ojos negros, que aceptara ser diferente, que aceptara que él la ayudara para que pudiera ser correspondida en el amor, que se diera la oportunidad de ser una mujer y enamorarse de otra ave u otra especie, a la cual Dios convertiría en hombre. La golondrina, al escuchar esto, alzó el vuelo y mediante un armonioso canto, aceptó encantada y eligió al sol como pareja. Pero Dios se acercó a ella y le dijo que con el luminoso astro, no era posible; no eran de la misma especie, ni siquiera de la misma naturaleza, además, el sol era irremplazable e imposible de crear nuevamente.

   La golondrina calmó su alborotado vuelo, alzó la mirada al cielo, e inmediatamente pidió a las aves con su canto que le hicieran saber al creador, que no aceptaba, sin el sol, su verdadero amor, no había nada. Ellas así lo hicieron y Dios le dijo que lo pensara, la esperaría antes del atardecer en el mismo lugar donde se encontraban y ahí podría darle su respuesta definitiva.

  Llegó el momento, ambos estuvieron puntuales. El sol ya casi se escondía. Dios, por medio de un colibrí que lo acompañaba preguntó a la golondrina cuál era su decisión, ésta, firme y decidida, con la ayuda de su canto, le respondió: “Ser una mujer y vivir como los hombres sería una oportunidad única, pero si aceptara, sólo podría contemplar al sol cuando mire hacia arriba. Yo lo amo. Y aunque él no me conteste sé que siente lo mismo porque lo percibo en su brillo y su calor. Soy golondrina y así me quiero quedar, porque es así como puedo llegar hacia él, con mi vuelo, siempre que yo quiera, desde las primeras horas que sale y hasta que duerme. Una mujer tal vez tenga lo que el resto de las especies no, pero le faltan alas, las alas que tengo yo. Así puedo ir con él a dónde vaya, por siempre y hasta que las fuerzas se me acaben. Si fuera mujer, no podría verlo ni siquiera de frente, su brillo es demasiado para la vista de los humanos, en cambio yo, podré hacerlo siempre, porque el negro de mis ojos me lo permite y así lo quiere.”

   El sol se ocultó por completo y Dios al escuchar esto, cayó en la cuenta de que su proposición fue la correcta, porque con esto comprobó el amor verdadero que la golondrina sentía por el sol. Sonrió. Valió la pena aquella perfecta y maravillosa creación. Valió la pena tanto amor.

   A partir de ese momento, cada vez que ocurre un eclipse y el astro de luz se obscurece por completo, se dice que es porque el brillo del sol se ha fusionado con el color azabache de la golondrina. Ese, es el día del amor.

No te vayas aun.

Ana Laura Guerrero


A veces pienso que no fue casualidad
Yo le salve la vida y el me salvo el alma…
Esa noche nos proporcionaba el marco suicida perfecto;
El mar y la madrugada  nos acariciaban  y no había nada ni nadie
Lo mire desde mi ventana, parecía aturdido, a pesar del silencio,
Caminaba despacio, la muerte le acompañaba, se notaba desde lejos.

Tal vez fue empatía, yo no tenía el valor pero deseaba hacer
Lo mismo, queríamos que nuestro contrato terminara.
Apresurada corrí a detenerlo, lo mire oscuro, lo mire lejos y
También perdido.

Las vivencias le trajeron canas y los desvelos arrugas,
Parecía de 40 o menos ¿o más?

Logre que su mirada se fijara en mí, le dije lo que yo no solía escuchar:
- Hay tantas cosas por las cuales seguir- susurre- casi amanece,
No te vayas aun, ¿quieres café?

La brisa llego temprano a sus ojos y el agua salada recorría sus
Mejillas y  paresia asustado, no sabía donde dejaba sus huellas.
Fui a casa, prepare café, cogi dos cigarrillos y los lleve
A la orilla donde el se encontraba.

Después de este evento desafortunado, el decidió adherirse a mi- y
no me molestaba- su risa era de niño y el carácter como de abuelo,
No le pregunte nada y el no me pregunto nada.

Éramos dos vacíos tratando de llenarse con humo, café y cariarías,
Yo sonreía mas y el era la razón.
Una noche cuando la luna se hacia testigo voluntario,
El vacío se convirtió en amor, la pasión nos llevo
Y nos trajo de nuevo.

Olvidamos el mar y ese episodio trágico, solo existíamos
los dos, nos dábamos vida.
Nuestro cupido fue la muerte y ahora lo agradezco.

A veces pienso que no fue casualidad
Yo le salve la vida… pero el me salvo el alma.